Colocar un implante dental es solo el primer paso. Para que el resultado sea duradero, es fundamental cuidar los tejidos que lo rodean y realizar un seguimiento continuado. Cuando aparecen señales de inflamación, sangrado, pérdida ósea o infección periimplantaria, puede estar desarrollándose una periimplantitis: una complicación seria que exige diagnóstico y tratamiento especializados.
En Clínica Bustillo & López, en Vitoria-Gasteiz, trabajamos con tecnologías avanzadas para el mantenimiento y tratamiento de los implantes. Entre ellas, incorporamos GalvoSurge, un sistema de limpieza profunda y descontaminación de superficies implantarias que combina precisión, eficacia y respeto por el titanio.
La periimplantitis se origina cuando las bacterias se acumulan alrededor del implante y forman un biofilm que la higiene convencional no puede eliminar por completo. Esta biopelícula provoca inflamación de la encía, pérdida progresiva del hueso de soporte y, en fases avanzadas, compromete la estabilidad del propio implante.
Por eso, el tratamiento no puede limitarse a una limpieza superficial. Es necesario actuar directamente sobre la superficie del implante —incluidas sus roscas y microestructuras— donde las bacterias permanecen adheridas con mayor tenacidad. Ahí es donde GalvoSurge marca una diferencia real dentro de la implantología contemporánea.
Cómo funciona GalvoSurge
GalvoSurge actúa mediante un proceso electrolítico: aplica una solución específica acompañada de una corriente de bajo voltaje que genera microburbujas de hidrógeno sobre la superficie del implante. Estas microburbujas desprenden el biofilm bacteriano incluso en zonas de difícil acceso, sin necesidad de desgastar ni alterar el titanio.
Esta característica resulta especialmente valiosa, ya que muchos métodos mecánicos de limpieza pueden ser abrasivos si no se aplican con extrema precisión. GalvoSurge, en cambio, descontamina el implante preservando íntegramente sus propiedades superficiales, lo que favorece un mejor pronóstico para cualquier tratamiento posterior.
La limpieza con GalvoSurge está recomendada en casos de periimplantitis diagnosticada, inflamación persistente, pérdida ósea periimplantaria o cuando se necesita un mantenimiento avanzado. También puede integrarse en protocolos más complejos, especialmente como paso previo a procedimientos regenerativos, cuando es necesario preparar la superficie del implante en condiciones óptimas.
Una de sus principales ventajas es la capacidad de acceder a zonas donde otros sistemas no siempre alcanzan con la misma eficacia. Las roscas, microestructuras e irregularidades del implante pueden convertirse en refugio bacteriano; una descontaminación profunda de estas áreas es esencial para controlar la infección y crear un entorno clínico favorable.
Además, se trata de un procedimiento rápido y mínimamente invasivo, con un tiempo de actuación reducido por implante, que se integra con facilidad en una planificación de tratamiento más amplia.
Un enfoque integral del mantenimiento implantológico
En Clínica Bustillo & López entendemos que mantener un implante es tan importante como colocarlo. Un implante no es un tratamiento cerrado: requiere revisiones periódicas, control de higiene, valoración de factores de riesgo y protocolos de seguimiento personalizados.
Por ello, antes de indicar cualquier intervención, realizamos un diagnóstico completo del estado del implante y de los tejidos circundantes. Evaluamos la presencia de inflamación, la profundidad de sondaje, la posible pérdida ósea, los hábitos de higiene, la salud periodontal general y todos los factores que pueden influir en la evolución del caso.
La incorporación de GalvoSurge nos permite abordar ciertos casos de periimplantitis con mayor precisión y un enfoque más conservador. El objetivo va más allá de limpiar el implante: se trata de controlar la infección, preservar las estructuras existentes y mejorar las condiciones para su mantenimiento a largo plazo.



